jueves, 10 de marzo de 2011

Espantando palomas...



     Un vuelo de palomas anticipaba siempre su llegada.

     Al percibirlo, él sonreía levemente y sentía un brinquito en el corazón. Luego, despacio, dejaba lo que estuviera haciendo y simplemente esperaba. Poco a poco se le llenaba la casa de palomas que se iban posando aquí y allá desbaratando alegremente el orden sereno que habitaba su hogar. Entonces, ella aparecía de la nada.

-Esta vez has tardado –decía él disfrazando de reproche su alegría.

-Estuve muy ocupada haciendo nada –contestaba siempre ella con una sonrisa radiante.

     Después se miraban, se oteaban en silencio, como abrazándose con la mirada, y arrullados por un ulular de palomas, se acomodaban en ese espacio irreal al que pertenecían. Él le contaba su vida sencilla y, de vez en cuando, ella reía con una risa de ángel que espantaba a las palomas. Luego, hacían el amor con palabras, con sus alientos, con sus miradas,… como aprendieron a hacer cuando supieron que jamás podrían tocarse.

     Sólo una vez le preguntó de dónde venía, si era un espectro, algún fantasma extraviado o simplemente un ser de otra dimensión. Ella cayó entonces en un prolongado silencio lleno de presagios y palabras inefables. Él no volvió a preguntar.

-Mi querido misterio leve… –solía susurrarle al oído.

     Así se la pasaban, amándose y platicando, hasta que de pronto las palomas volvían a espantarse y, volando despavoridas, desaparecían por puertas y ventanas como anunciando un adiós. Sin apenas tiempo de decir te amo, ella se evaporaba en el aire.

     A veces, días después, él todavía encontraba palomas al abrir un cajón o una alacena, y sonreía de nuevo con el corazón contento. Entonces, abría el armario de sus secretos, sacaba las alas y les pasaba el cepillito acicalándolas suavemente, con dedicación. Las alas a las que renunció hacía ya tantos años para así poder vivir la vida como un hombre.

22 Dejaron su rastro:

Su

Joer, Kum*... me ha dado a mí un brinquito el corazón al leerte hoy.

Precioso... sin palabras.

Besos como misterios leves.

su

Qué bonito Kum*, precioso. Esa imagen de él abriendo un cajón y saliendo una paloma... me dejas con una sonrisa en la boca.
Un besazo.

Ángeles Sánchez

Qué puedo decir Kum*, me has dejado sin palabras, te dejo aquí mi emoción cualquiera que sea su forma.

Abrazos

Lila Biscia

hermoso, kumasteristo... sonrío ante la ternura y el amor de éste relato.
celebro a esos seres mágicos que nos visitan e invaden de plenitud... y el te amo que nunca llega a decir antes de irse, debe ser aquel que queda flotando, como partículas de purpurinas por los aires.

besos!

Maria Coca

Qué preciosidad! Las musas están coladas por ti, está claro. Hasta donde me encuentro ha llegado el aleteo de una paloma...

Besos, del magenta al negro.

Rocío Romero

Precioso. Aparte de la paloma en el cajón, me quedo con la imagen del hombre acicalando las alas de su vida anterior. Muchos besos

Mon

Pues yo me quedo con todo...pero me encanta el vuelo de palomas que anticipaba siempre su llegada, me ha traido a la memoria a El Principito, y a esa parte del libro en la que el zorro y el Principito están creando lazos. Escribes muy bonito Kum*, porque tú eres muy bonito. Besos y ternuras.

Patricia

Qué extraordinaria ternura, qué suavidad para el alma!
Qué felicidad leerte amigo, esta tarde nubosa y pesada se aligera...

Chapeau!!!

Malena

Te voy a contar un secreto, pero me tenés que prometer que las palomas no van a enterarse ...

Cuando renunció a sus alas para vivir una vida humana, ella lo despidió en las puertas del cielo. Su misión era besarle la frente y así quitarle los recuerdos de su vida angelical.
Jamás se enamoraba de sus misiones, pero cuando acercó sus labios supo que no podría alejarse. Por eso busca intrincadas maneras de acercarse mientras él duerme para dejarle besos en la almohada y aparece, asustando a las palomas, cada vez que en el cielo le dan un recreo.

Ella es su ángel.

Bicefalepena

Kum, maestro... ¿quién no se ha tenido que cortarse las alas buscando y se ha quedado con los recuerdos por todas partes?
Te estás aplicando y empiezas a dar miedo.

Un abrazo de chistera.

Octavius Bot

Agradecido e impresionado, Sr. Kum. Agradecido a los blogs que me trajeron aquí. Impresionado por usted, sobremanera.

Un abrazo.

Octavius Bot

Maite

Original, interesante y bella historia, un lujazo leerte hoy. Me ha gustado todo, pero destaco espcecialmente el diálogo entre ellos, es genial, y esa imagen de abrir cajones y encontrar palomas. Aplausos. Un abrazo.

Puck

No tengo palabras que estén a la altura del relato, de la sonrisa con la que me deja, de esa ternura que se respira en cada aleteo, de esa pasión contenida en las palabras, de esa veneración de las alas cortadas. Creo que, como hombre mortal, algún día volará sin alas y volverán a estar juntos.
Besotes

Torcuato

En fin, ¿que decir?. Leo muchos blogueroas escritoreas, algunos me gustan más, otros menos, unos escriben muy bien, otros bien, pero hay algunos con una gran personalidad.
Tú eres uno de esos.
Un abrazo.

Anita Dinamita

Revuelvo entre los cajones y solo encuentro plumas, pero mi corazón sigue contento con tu visita que ensanchó los ánimos y las alegrías.
Un gran abrazo y un te quiero suspendido entre aquí y allá para recogerlo a la ida o a la vuelta y entregarlo en mano.

Kum*

A veces siento que las historias vuelan libres con sus alas de paloma y se posan en alguien al azar concediéndole su autoría.

Nuestro mérito es por lo tanto efímero. Ese espacio de tiempo que hay entre el instante de la inspiración y el momento en que el lector recibe el texto. Sólo en ese impás el relato es del autor, nuestro.

De nuevo gracias a todastodos por vuestras palabras, que son un pago excesivo a mi efímero mérito. Tanto cariño recibo de vuestros comentarios...

De corazón... gracias.

Chula

No puedo decir nada que no ta hayan dicho ya. Salvo mandarte el suspiro que no me has visto lanzar.
Un beso.

Dany

Muy buen texto. Inspirador. Abrazo!

Snape

a mí me toca esto... lo vuelvo a sentir como mío...qué pasa? le pones palabras a los cuentos que duermen en la parte alta de mi espalda?

Mónica Ortelli

Un micro para entibiar el alma. Un placer enorme haber pasado por aquí.
Un abrazo.

Anónimo

A quién pertenece la pintura?

Kum*

Mi querido anónimo, es un cuadro de wolfgang lettl. Genial... verdad?

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